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domingo, 18 de enero de 2015

Viaja a las Islas Cook!

Islas Cook


Una inmensa reserva marina, hoteles boutique integrados en la naturaleza, excursiones guiadas por sabios locales y el compromiso del archipiélago de ser cien por cien autosuficiente antes de 2020, convierten a las Islas Cook en uno de los destinos paradisíacos más ecológicos del momento.

El lago de Aitutaki - Islas Cook


   Las Islas Cook son 15 islas dispersas en una vasta área en el corazón del Océano Pacífico, entre el oeste del Reino de Tonga y el este de Tahití. Tiene su capital en la isla Rarotonga y el gran icono es la isla Aitutaki, cuya laguna está considerada entre las más bellas del mundo.
   Con un clima tropical y una hospitalidad única, las Islas Cook se configuran como un destino idóneo para descubrir toda la magia de la Polinesia.

Islas Cook, Islas Cook

   Viajar a la Polinesia Neozelandesa encarnada en las Islas Cook es hacerlo a la Polinesia de hace 30 años. El cuidado extremo de este delicioso archipiélago del Pacifico Sur, hacia el privilegiado entorno que lo envuelve, garantiza el mantenimiento de sus paisajes de postal a salvo de macro complejos hoteleros y fondos marinos agotados.

Rarotonga : Playa en Rarotonga - Islas Cook

   Además, las Islas Cook han adquirido el compromiso de convertirse en unarchipiélago 'verde', abasteciéndose en un cien por cien de energías renovables antes de 2020. El mimo y el respeto al medio natural de las islas se manifiestan de muy diversas formas.

RESERVA MARINA Y SANTUARIO DE TIBURONES

Rarotonga :  - Islas Cook

   La belleza natural del océano que baña el archipiélago se ve potenciada por el compromiso que las Islas Cook toman con su entorno. No en vano, Cook ha creado recientemente la reserva marina más grande del mundocircunscrita a un solo país.

Rarotonga :  - Islas Cook

   Esta reserva, de 1.065 millones de kilómetros cuadrados, ayudará a promover el desarrollo sostenible de la zona, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico, promovido por el turismo, la pesca y la minería, y la conservación de la biodiversidad del océano.

Rarotonga : Laguna en Rarotonga - Islas Cook

   Además, las Islas Cook declararon casi dos millones de kilómetros cuadrados como santuario de tiburones. De este modo, las islas han adoptado las normas de conservación de escualos más estrictas hasta la fecha, prohibiendo por completo la pesca, el comercio y el transporte de tiburones a bordo de cualquier buque comercial.

Rarotonga :  - Islas Cook

   Lejos del turismo de masas, las Islas Cook han sabido conservar el alma de los lugares ajenos a los grandes complejos hoteleros, a las estructuras invasivas que a menudo desvirtúan la esencia de maravillosos entornos naturales.

Las actividades náuticas en Rarotonga : Vela en Rarotonga - Islas Cook

   Aquí, en su lugar, se levantan pequeños hoteles con encanto, elegantes, exóticos y respetuosos con la naturaleza, que garantizan estancias de lujo sin comprometer el medio ambiente.

El lago de Aitutaki : La laguna de Aitukaki - Islas Cook

   Little Polynesian es uno de los mejores alojamientos de este tipo en todo el Pacífico. El complejo ha sido diseñado para aprovechar al máximo sus recursos naturales y los bungalows  se integran totalmente en un entorno natural de palmeras y follaje tropical.

El lago de Aitutaki - Islas Cook

   Por otro lado, Muri Beach Resort es el primer resort de Cook en haber instalado un sistema de energía solar que le permite ser 100 % autosuficiente, mientras Aitutaki Lagoon Resort & Spa, el único hotel ubicado en la laguna más hermosa del mundo, dispone de la Green Globe Certification.

NATURALEZA EN ESTADO PURO.

El lago de Aitutaki - Islas Cook

   Aunque el mar es protagonista en las Islas Cook, no hay que olvidar el exuberante interior. Ascender 400 metros por el escarpado y exuberante interior de Rarotonga hasta el punto más alto, The Needle, antes de descender para disfrutar de un chapuzón en la cascada de Wigmore, es una experiencia difícil de olvidar.

Las playas desiertas de Atiu : Playa de Atiu - Islas Cook

   Pero si además acompaña el entrañable Pa, un sabio local que conoce todos los secretos de la naturaleza autóctona, el enriquecimiento y la conexión con el medio natural serán inmejorables.

El gospel : Música góspel - Islas Cook

   A lo largo del Pa's Cross Island Treck, Pa desvelará todos los secretos sobre la zona y las propiedades medicinales de las plantas.

Más de 500 especies de plantas : Flor de las islas Cook - Islas Cook

   Todos los sábados en Rarotonga tiene lugar el Punanga Nui Cultural Market, un mercado donde agricultores y artesanos venden sus productos, desde deliciosas hortalizas de la zona hasta tallas de madera, ropa o las famosas perlas negras.

Las perlas negras de Manihiki - Islas Cook

   Es una experiencia realmente placentera que, además, contribuye a generar un comercio justo en que el dinero del viajero va directamente al bolsillo del pequeño comerciante.

La artesanía : Tivaevaes de las Islas Cook - Islas Cook



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martes, 16 de diciembre de 2014

Gran Barrera de Coral de Australia, la belleza submarina

Ver la película animada “Buscando a Nemo” puede desatar fantasías sobre la belleza de la Gran Barrera de Coral, ubicada en el noreste de Australia, pero sumergirse en sus aguas supera a la propia imaginación.
  • <p>La zona denominada Acrópolis, dentro del Mar de Coral, Australia. Foto: Darren Jew / Tourism and Events Queensland</p><br />
    La zona denominada Acrópolis, dentro del Mar de Coral, Australia. Foto: Darren Jew / Tourism and Events Queensland
  • Las coronas de espina, como la de la imagen, se propagan con gran rapidez por la Gran Barrera, ya que una hembra puede poner unos 60 millones de huevos al año y son un peligro para el ecosistema de Australia. Foto:Tourism and Events Queensland
  • En la imagen una de las especies de tortuga que viven en la Gran Barrera de Coral de Australia. Foto:Tourism and Events Queensland
  • Imagen de una embarcación paseando al atardecer por las inmediaciones de la Gran Barrera de Coral de Australia. Foto: Ben Southall/Tourism and Events Queensland
  • Dos impresionantes peces payaso en medio de unas anémonas en la zona de Opal Reef, cerca de Port Douglas, en Australia. Foto:Christian Botella/Tourism and Events Queensland
La belleza del sistema de arrecifes de la Gran Barrera de Coral, en Australia, cuyos colores son fluorescentes y brillan como los ópalos, deja boquiabierto a cualquiera. Basta una pequeña visita a algunos de los 3.000 arrecifes para tener una idea clara de los motivos que llevaron a declararla Patrimonio de la Humanidad y a elegirla como una de las siete maravillas naturales del mundo. La Gran Barrera de Coral, en el noreste australiano, es una especie de gigantesca fortaleza acuática multicolor de diversos niveles con corales duros y porosos que, unas veces hacen de plataformas anchas y casi planas, y otras de amasijos oscuros con recovecos y túneles pequeños que se levantan sobre un piso blancuzco.
Jardín de coral tropical en Opal Reef, frente a Port Douglas, en Australia.
Jardín de coral tropical en Opal Reef, frente a Port Douglas, en Australia. Foto: Christian Botella/Tourism and Events Queensland
Esta arquitectura natural se completa con corales suaves y esponjosos en forma de hongos o gigantescos claveles que se combinan con esponjas y algas, que danzan con los vaivenes del agua clara.

600 tipos de corales y 1.600 especies de peces

La Gran Barrera de Coral, situada en el noreste de Australia y con un área de 350.000 kilómetros cuadrados , alberga 600 tipos de corales, 100 de medusas, 133 variedades de tiburones y manta rayas, 1.600 especies de peces y 3.000 tipos de moluscos, además de 6 variedades de tortugas y 30 de ballenas y delfines, entre otros seres como dugongos, las ballenas y los pepinos y estrellas marinas, que son únicos en el mundo. Cualquier visita a la Gran Barrera, ya sea desde las ciudades de Cairns o Cooktown o desde cualquier punto del extremo nororiental del estado de Queensland, es impresionante, pero se goza de una sensación de éxtasis especial cuando se participa en el programa “Eye on the reef” (Ojo en el arrecife), en el que se pretende, por un día, ser una especie de biólogo marino que registra los avistamientos de animales. Esta pequeña labor, que ayuda a los registros científicos, aguza la vista para poder reconocer a especies como el pez payaso, de franjas naranjas, blancas y negras; el pez cirujano, de color azul eléctrico y una mancha negra en el cuerpo y cola amarilla; y otros peces y moluscos y, si se tiene suerte, a algún pequeño e inofensivo tiburón de cola de punta blanca o negra que nadan sigilosos entre los laberintos coralinos de Australia. La Gran Barrera, considerada una de las siete maravillas naturales del mundo, es un sistema de unos 3.000 arrecifes que se formó hace decenas de millones de años cuando Australia se separó del supercontinente Gondwana y cuya apariencia, tal y como la conocemos ahora, se formó en la última edad de hielo, hace 8.000 años.
Unos buceadores en los alrededores de los denominados Jardines Clam.
Unos buceadores en los alrededores de los denominados Jardines Clam. Foto: Darren Jew/Tourism and Events Queensland
Los indígenas australianos no tienen una historia sobre su creación porque, al estar sumergida, desconocían de su existencia, aunque por miles de años vivieron de sus recursos y navegaron por sus aguas. La primera evidencia que documenta el avistamiento de la Gran Barrera por parte de los europeos fue la de Louis de Bougainville, quien al mando de los barcos “La Boudeuse” y “L’Etoile”, se encontró con el arrecife que lleva su nombre el 6 de junio de 1768, en medio de un mar agitado que le obligó a volver a Asia. Pero fue el capitán inglés James Cook, famoso por ser quien reclamó Australia para la Corona Británica, el que se topó por primera vez con la Gran Barrera cuando su barco, el “Endeavour”, se topó con un arrecife el 11 de junio de 1770 al norte del cabo Tribulación, donde se quedó seis semanas reparando la embarcación en lo que hoy se conoce como la ciudad de Cooktown. Así, Cook y sus científicos realizaron algunas ilustraciones y observaciones que permitieron conocer la existencia de la Gran Barrera en Australia a finales del siglo XVIII, aunque fue el hidrógrafo Philip Parker King, al mando del “Mermaid” en 1819 y el “Bathurst” en 1820, quien elaboró, por primera vez, un mapa detallado del norte de este complejo coralino.

Patrimonio natural en peligro

La belleza y el valor natural de sistema de arrecifes más grande del mundo le valió, en 1981, el título de Patrimonio de la Humanidad, aunque ahora se juega su posible inclusión en la lista mundial de Patrimonio en peligro, por las preocupaciones en torno al impacto del desarrollo de la zona costera en sus aguas y en la salud de sus corales. Apremiadas por conservar el título, pero sobre todo por proteger su valor natural, las autoridades de Australia han puesto en marcha un plan de sostenibilidad para evitar que el desarrollo económico de la zona vaya en detrimento de este frágil ecosistema, en medio de una polémica que se intensifica cuando se trata del dragado del subsuelo en los puertos como el de Abbot Point, desde donde se exportan valiosos recursos mineros. Los científicos ya han advertido que las actividades de dragado aumentan el nivel de los sedimentos que caen sobre los corales, interfiere en su habilidad para poder alimentarse y, por ende, reducen su energía y aumentan las frecuencia con que se manifiestan las enfermedades en estos organismos vivos. La Gran Barrera, uno de los grandes atractivos turísticos de Australia, ya ha perdido la mitad de sus corales, en un 48% por las tormentas y ciclones como el Yasi, que arrasó con el noreste australiano en 2011; además de un 42% a causa de las voraces estrellas coronas de espina (acanthaster planci); y un 10% debido al blanqueamiento (decoloración) producido por el aumento de la temperatura de las aguas.

Australia tiene que actuar

Ahora, la Gran Barrera necesita una tregua de la naturaleza sin tormentas ni aumentos de temperaturas, pero también del esfuerzo del hombre para no provocar estos cambios climáticos. Australia tiene que actuar en numerosos frentes porque además se precisan acciones locales para restaurar los árboles que fueron arrancados de las costas para el sector agroganadero, evitar que los fertilizantes y pesticidas que se usan en los cultivos se vuelquen al mar; además de purificar sus aguas para que se tornen cristalinas y transparentes para permitir el paso de la luz, que tanto necesitan los corales para crecer, así como adoptar medidas de desarrollo sostenido para que la explotación minera y de hidrocarburos no atente contra su integridad.
Australia. Una zona coralina en una foto aérea en la zona de Reef.
Una zona coralina en una foto aérea en la zona de Reef. Foto: Peter Lik/Tourism and Events Queensland
También se deben erradicar a las coronas de espina, que se propagan con gran rapidez ya que una hembra puede poner unos 60 millones de huevos al año, mediante un método único de inoculación de veneno muy eficaz, que ha contribuido a desarrollar el australiano nacido en Colombia, Jairo Rivera Posada,investigador de la Universidad James Cook. A veces estos problemas tan graves de la Gran Barrera no se notan ante el goce que proporciona a los visitantes el turismo, que genera unos 4.784 millones de dólares a la economía australiana, porque este territorio, que es tan grande como Italia o Alemania, aún se niega a perecer.
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lunes, 3 de noviembre de 2014

Nueva Zelanda y sus playas paradisíacas más hermosas!

Nunca mejor dicho: las imágenes (unas 60) pueden valer más que mil palabras en éste caso.
Hace pocos días, pude recorrer el que sin dudarlo (y me animo a decirlo) está entre los senderos costeros más bonitos del planeta: el trayecto de cincuenta y tres kilómetros del Parque Nacional Abel Tasman. 
Simplemente los invito a acompañar una selección de fotos que hice en el parque, un deslumbrante despliegue de playas idílicas, jungla templada, estuarios de agua turquesa, ríos de colores inverosímiles:

Granada-6113

Abel Tasman es el Parque Nacional tal vez más famoso de Nueva Zelanda. Se encuentra en la costa norte de la Isla Sur del país, en un clima templado.
Para empezar, un retrato en plena aventura. El parque solo se puede recorrer caminando, equipado, con los propios alimentos y equipo en nuestra espalda para acampar.
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Si algo identifica a éste parque son su increíble colección de playas de todas las formas y tamaños, pero siempre con algo en común: aguas calmas, turquesa, como una piscina, y la jungla a pocos metros del agua:

Abel Tasman - Nueva Zelanda
La única presencia humana en el Parque son los mochileros y senderistas, pero no hay restos de civilización (solo en unos pocos puntos):
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Vistas así, son las  que sobran:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
(no es el Caribe, aunque si no tocáramos el agua helada, casi lo creeríamos)
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Nunca podría ser más bonito caminar en un lugar así:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Atravesar ríos que enloquecieron con sus colores:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Descubrir islas y un paraíso que se extiende hasta el horizonte:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Todo el sendero se interna por tramos en la jungla, y desvía hasta dejarte en una nueva playa:
Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda
Y cuando digo playa, digo playas como ésta:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
O como ésta:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
También hay numeroso estuarios que según las mareas, terminan invadidos por agua turquesa del mar, o simplemente, por agua de ríos prístinos que se encuentran con el mar:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
(¿Había mencionado que hay playas increíbles?)
Abel Tasman - Nueva Zelanda
(creo que sí lo había dicho, pero insisto, hay playas increíbles, y solo algunas pocas construcciones para servicios del parque)
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Una mañana pude ver el mar más calmo del mundo:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Otra mañana, pude caminar por una playa como ésta:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
O pude espiar la costa desde la jungla:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Mirar hacia abajo, y descubrir la casa de mis sueños (o los de cualquiera)
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Descubrir mil veces la hoja del helecho (que es el símbolo auténtico de Nueva Zelanda, está en su logo, y en todas partes):
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Deslumbrarse con el agua más turquesa del mundo en un estanque:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Caminar una y otra playa y jamás cansarse de hacerlo:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Y no poder evitar, esa foto (tan poco original) pero que tan bien refleja el estado de esos días inolvidables:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Descansar en una playa donde los árboles mueren:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
O también subir montañas y no poder evitar mirar hacia abajo:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Sentirse un explorador en un nuevo mundo:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
(lo que se ve abajo es un lugar de acampada, nada mal para amanecer en un sitio así)
Abel Tasman - Nueva Zelanda
La playa de un náufrago (podría ser)
Abel Tasman - Nueva Zelanda
La jungla, a pocos metros de la playa:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Abel Tasman - Nueva Zelanda
A veces, hay que despertar muy temprano para atravesar un paso de marea (con la marea baja):
Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda
Pero madrugar tiene recompensas como ésta:
Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda
(otra forma de recorrer el Parque Nacional Abel Tasman es en kayak…¿Lo imaginan?, remar de una playa a otra, y así durante días)
Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda
También hay fauna, de día muy relajada…de noche todo se vuelve pura supervivencia (ya debería contar lo que uno escucha al acampar en un lugar así):
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Y más ríos que enloquecieron de color:
Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda
Algunas playas están más concurridas de día, pero no mucho más que esto:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Y otras playas, están completamente desoladas, y el agua parece un cristal:
Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda
También hay cantidad de islas:
Abel Tasman - Nueva Zelanda
Pájaros de todo tipo (y sonidos que jamás había escuchado en mi vida)
Abel Tasman - Nueva Zelanda
(la fuerza de la naturaleza)
Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda
Y ya terminando, una colección de postales que jamás voy a olvidar.
Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda

Abel Tasman - Nueva Zelanda



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