Mostrando entradas con la etiqueta Nueva York. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Nueva York. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de enero de 2015

Ideas para hacer en Nueva York en un viaje relámpago



portada 

Después de un viaje relámpago de 5 días en Nueva York, puedes quedar necesitando unas vacaciones. En la ciudad que nunca duerme, el tiempo es escaso y pasa el doble de rápido.
Era la primera vez que iba; debía usar mi visa y tenía un par de días libres en el trabajo, así que sin pensarlo demasiado y confiada por tener un par de amigos y conocidos allá, reservé un pasaje para el fin de semana siguiente.

Quería aprovecharlo al máximo, chequear de mi lista de pendientes el mayor número de lugares turísticos obligados. Realizar un viaje redondo en donde no se me quedara ninguna de las atracciones centrales por fuera ¿Pero cuáles son las atracciones centrales en una ciudad que te desborda y se desborda todo el tiempo?

1ny 

Lo pregunté en mi Facebook: “¿Top 5 de cosas para hacer en Nueva York?”. Mis contactos no se hicieron esperar:

1. “Fat Cat. Blue note. Comer Lamb over rice. MOMA. Ir otra vez al Fat Cat”.

2. “Ir al Met, ir a Strand, picnic en Central Park y montar en el ferry a Staten Island”.

3. “Shake Shack (pedir la hamburguesa vegetariana) y oír música en el Village Vanguard”.

4. “MET, MoMA, Empire State, Times Square y caminar por Brooklyn Bridge”.

5. “Brooklyn Bridge, partido de los Metz, Rockefeller y Radiocity Music Hall”.

6. “¡No olvidar el Guggenheim!”.

2ny 

En los días siguientes googlié muchos de esos sitios que no conocía o conocía de oída y saqué una tentativa de mi propia lista:

1. Quería ir al Blue Note y Fat Cat.

2. Al Times Square y Ground Zero (el memorial del 11 de septiembre).

3. A los museos el Moma, el Guggenheim y al Metropolitan.

4. Ir a Brooklyn.

5. Ir al Central Park.

6. Ir a una obra de Broadway.

7. Y por supuesto, ir al Empire State y a ver la estatua de la Libertad.

3ny 

Decidí que ese sería mi plan de viaje y que haría todo lo que estuviera en mi poder para lograrlo. Pero Nueva York se encargó de hacer y deshacer mi lista mil veces.

La ciudad, me recibió con una bofetada. Nunca encontré el hostal en el que iba a quedarme por recomendación de una amiga. Y mi taxista se enojó conmigo. Como en las películas, con la peor onda inimaginable me dejó tirada con mis maletas en la calle. Y entonces empezó a llover.

Después de un par de taxistas más de este estilo, finalmente logré encontrar a otro hostal que quedaba en una zona que no había planeado conocer. El Upper West Side de Manhattan. En un comienzo no le vi ningún brillo y me molestó saber que tendría menos tiempo porque ahora estaba más lejos de todo.

Pero en Nueva York es difícil estar enojada por mucho tiempo. Porque el tiempo dura la mitad de lo que dura el tiempo. Y la ciudad te termina llevando por lugares que no tenías planeados.
Al final todo resultará mucho mejor de lo que imaginaste.

4ny 

Durante los 5 días que estuve en Nueva York, llovió, hizo sol, hizo frío, hizo calor, me timó un vendedor de celulares y también me invitó a salir un taxista egipcio. Vi a Catalina y Marcela, dos buenas amigas de la universidad y no pude ver a un buen amigo del colegio.

Pude ir a los museos pero no pude ver la Estatua de la Libertad, ni el Ground Zero. No fui al Blue Note, ni al Fat Cat. Una tormenta de relámpagos me atrapó en el Central Park y una rata me persiguió en el metro. Me pareció muy caro subir al Empire State, llegué tarde al Rey León de Broadway y no me gustó Shake Shack.

14338190 

Pero a cambio de mis itinerarios frustrados, Nueva York me regaló momentos increíbles e inolvidables como una Polaroid:

1. Como comprar postales en Soho con una vieja amiga y ver el atardecer en Williamsburg mientras te pones al día con su vida.

2. Conocer Drom un bar de jazz latino y bailar con los músicos hasta el otro día.

3. Comerse un sushi increíble en cualquier esquina (juraría que a una cuadra de mi hostal quedaba uno de los mejores del mundo, aunque visto desde afuera era difícil de imaginar) y un hot dog de la calle.

4. Compartir una caja de chocolates comprada en 5th Avenue con un envoltorio tan lujoso que daba un pudor quitarle el papel

5. Hacerte una caricatura en el Times Square.
 
6. Cruzar el puente de Brooklyn en un taxi a las 3 am después de una fiesta.

7. Pasar una tarde de sol en la plaza de NYU junto a la fuente un día que el servicio del tiempo había pronosticado una tormenta.

8. Perderte en las líneas del metro.

new-york-fifth-avenue- 

Al volver a casa y a mi rutina de trabajo, sentí que Nueva York había pasado como en un sueño. El tiempo volvió a correr de nuevo a su velocidad normal.

Gracias Claudia González por tan buenos consejos!!

Los invitamos a que se sumen a nuestras redes sociales:

Facebook: Planea tu viaje!


Twitter: planeatuviaje 

Google Plus: +PlaneatuviajeNetArg





lunes, 6 de octubre de 2014

Opciones para comer pollo frito en Nueva York,los mejores lugares!

 
Root & Bone: el pollo más ambicioso de los últimos años

La cocina sureña está de moda en la ciudad. La reivindicación del slow food y las recetas de las abuelas del sur de EE UU. Y el pollo frito, bien frito, es el rey.
El pollo frito hace tu vida más feliz. Es un hecho. El buen pollo frito como lo fríen en el sur de EE UU “hace tu vida mejor”. Y si te has reído al leer esta gran verdad es que no lo has probado. Y deberías. En Nueva York ya se han rendido a su crujiente capa de harina y su intenso sabor conseguido después de macerarlo, muchas veces, más de 24 horas.

ROOT & BONE

“El pollo más ambicioso de los últimos años” han llegado a llamar los gurús de la gastronomía neoyorquina a la receta de los dos jóvenes chefs, ex alumnos de Top Chef, Janine Booth y Jeff McInnis. Compran las aves a los amish de Pensilvania (la comunidad con la que se escondía Harrison Ford en Único testigo), lo maceran durante 24 horas en té dulce, cebolla y ajo y después lo fríen, bien frito y lo rocían con limón deshidratado. ¿Estás salivando? Pues ya sabes. Reserva para tu próximo viaje. Una buena razón para comprarte un vuelo a Nueva York.

Dos ex alumnos de Top Chef triunfan en Root & Bone
Dos ex alumnos de Top Chef triunfan en Root & Bone
Root & Bone

THE COMMODORE

Por 12 dólares, menos de 10 euros, un plato de esencia sureña: tres trozos de pollo frito, menos condimentado que Root & Bone, pero igual de crujiente y rico; biscuits y mantequilla, por si aún te faltaba alguna caloría. Su chef, Stephen Tanner, es al que Nueva York le debe esta nueva devoción por el pollo frito. ¿El local? Puro hipsterismo ilustrado, comiendo con las manos, en la parte menos mainstream de Williamsburg.

MONTANA'S TRAIL HOUSE

Los reyes del pollo frito de Bushwick. Montana Masback, su dueño, compró un antiguo granero de Kentucky y lo trasladó al antiguo garaje mecánico en el que montó este bar-restaurante-cabaña-absolutamente-yanqui donde se va a comer su plato de pollo frito, eso sí, con ensalada de kale… para desengrasar.

Montana's Trail House: los reyes del pollo frito de Bushwick

Montana's Trail House: los reyes del pollo frito de Bushwick
Montana's Trail House

PIES 'N' THIGS

Tartas y muslos. Es todo lo que necesitas para una dieta (poco) equilibrada pero feliz. Sus tres chefs, Erika Geldzahler Williams, Carolyn Bane Ross-Leutwyler and Sarah Buck, han llevado a Williamsburg lo mejor de la cocina sureña que puedes comer en cantidades proporcionadas o desproporcionadas (un cubo con 16 piezas). El éxito les ha llevado a abrir próximamente un nuevo local en Manhattan.

En Pies 'n' Thighs también verás pollo frito con gofres

En Pies 'n' Thighs también verás pollo frito con gofres
Pies'n'Thighs

QUEENS COMFORT

Posiblemente el restaurante con más fieles de Astoria. El único por el que la gente está dispuesta a hacer cola. Es lo que provoca su pollo frito con gofres (y cualquier otro plato de su carta “folk americana soul food”), una reivindicación del desayuno a cualquier hora del día, rodeado de memorabilia de cine y televisión de los ochenta y noventa. De E.T. aTerminator. Te haces fan del sitio al primer vistazo. Eso sí, tienen política de byob (bring your own bottle): si quieres alcohol, te lo traes puesto.

Queens Comfort: posiblemente el restaurante con más fieles de Astoria
Queens Comfort: posiblemente el restaurante con más fieles de Astoria
Queens Comfort


Los invitamos a que se sumen a nuestras redes sociales:
Facebook: Planea tu viaje!
Twitter: planeatuviaje
Google Plus: +PlaneatuviajeNetArg

sábado, 16 de agosto de 2014

Si estás en Nueva York,tentate con estos lugares donde venden golosinas!

Si planeas un viaje a Nueva York, un consejo: no te pongas a dieta, déjalo mejor para la vuelta. No te lo decimos por las pizzas o por las hamburguesas americanas (una delicia, sí), sino por algo a lo que no podrás resistirte jamás: las golosinas. Esta es nuestra particular ruta golosa por la Gran Manzana

1. DYLAN'S CANDY BAR
Entre la Tercera Avenida y la calle 60, encontramos un verdadero culto al dulce convertido en la perdición de todo goloso: Dylan's Candy Bar. Este megastore creado por Dylan Lauren, hija del diseñador Ralph Lauren, ha basado su diseño en la historia de Charlie y la fábrica de chocolate. El resultado: tres plantas a rebosar de caramelos y dulces y más de 5.000 tipos de chuches en un mismo edificio. ¡Una locura! Dicen que es la tienda de golosinas más grande del mundo (y nosotros nos lo creemos). No te pierdas su árbol de tamaño natural hecho con piruletas o su bañera de chicles de bola (da ganas de lanzarse). Y atento, es la tienda de chuches preferida por las celebrities.
Dylan´s Candy Bar
La tienda de las celebrities golosas

2. SOCKERBIT 
El pedacito más dulce de Escandinavia llega a Nueva York de la mano de Sockerbit. Su nombre significa ‘terrón de azúcar’ y su interior parece un verdadero arcoiris. Aquí los llamativos colores de las chuches resaltan sobre el blanco nuclear del mobiliario. Un espacio amplio y limpio donde todo está hiperordenado. Sus dulces estrella son las tradicionalessmågodis, aunque en sus estantes encontramos hasta 150 dulces diferentes. También venden deliciosos helados de sabores suecos, como el de arándano rojo y limón o el de malvaviscos. Todo se compra al peso, así que cuidado, las bolsas se llenan muy rápido.
Sockerbit
Delicias suecas en la Gran Manzana

3. M&M'S WORLD CANDY STORE 
Times Square huele a chocolate. La culpa de ello la tienen los famosísimos M&M's. Si los buscas, es fácil dar con ellos. Un M&M's gigante te saluda desde el gran panel lumínico de la fachada de su tienda. M&M's World Candy Store es el templo de los caramelos de chocolate, tres plantas abarrotadas de millones y millones de bolitas de colores de diferentes sabores. Su oferta de merchandising es infinita, hay todo lo que te puedas imaginar con la cara de los M&M's. No dejes pasar la máquina que te escanea y te dice al instante qué tipo de M&M's eres. Esta tienda es un clásico con el que, seguramente, ganemos algún kilo extra.
 M&M's World Candy Store
Times Square huele a chocolate.

4. ECONOMY CANDY 
Otra de las tiendas de chuches con mejor reputación de Nueva York es Economy Candy. No se trata de un megastore como M&M's World o Dylan´s Candy Bar. Es más bien un negocio pequeño y familiar abierto en los años 30 y con poco más de 60 metros cuadrados. Eso sí, el espacio está muy bien aprovechado. Todo está lleno de golosinas, desde el suelo hasta el techo. El gran encanto (y éxito) de Economy Candy es que aquí puedes encontrar gominolas de antiguamente de todas las partes del mundo. La mayoría muy difíciles de encontrar en otras tiendas. Sus caramelos Pez gigantes con sus dispensadores, sus bombones belgas o sus caramelos japoneses de té verde son todo un éxito. Es un buen lugar para ponerse nostálgico.
Economy Candy
Un lugar para ponerse nostálgico

5. PAPABUBBLE
La tienda Papabubble de Nueva York es otra tentación que seguro nos endulza el día. Sus caramelos artesanos son una maravilla. Sus comienzos hay que buscarlos en Alemania, cuando dos australianos se lanzaron a la creación de estas golosas joyas consideradas hoy verdaderas obras de arte. Sus artesanos miman cada uno de los dulces y los personalizan a gusto del cliente. El resultado es de sobresaliente: pequeñas bocados de colores que se convierten en una explosión de sabor en la boca. Se venden en botes de vidrio y hay tanto donde elegir, que es probable que al final salgamos de la tienda con más de un bote. Otro detalle: ofrecen la oportunidad de ver cómo se elaboran los caramelos.
Papabubble
Pequeñas obras de arte

6. LONDON CANDY COMPANY 
Los dulces más british también se han hecho un hueco en Nueva York. London Candy Company es una tienda- confitería que vende desde los tradicionales dulces británicos de Cadbury o las golosinas Rowntree a nuevas versiones de chocolatinas como el Kit Kat de crema de cacahuete. Una tienda llena de encanto con cubos llenos de chuches, ramos de piruletas, gominolas y monedas y muñecajos de chocolate. Se nos van los ojos nada más entrar. También tienen sala de té y cafetería con bollitos y chocolate caliente.
London Candy Company
Dulces con sabor muy british

7. IT´S SUGAR CANDY STORE 
Las tiendas neoyorquicas de la cadena It´s Sugar son verdaderos templos del caramelo donde además encontramos la versión XXL de las tradicionales golosinas. Es sorprendente coger con la mano un osito de gominola gigante (exactamente 1.000 veces su tamaño) o una enorme caja de regalices de cereza. Necesitas meses para comerlo (o no...). También nos encantan los caramelos con forma de pollitos o las prendas que lucen las maniquíes hechas completamente de coloridos candysEcha a volar tu imaginación, en esta tienda de estéticachic hay chuches de ensueño.
It´s Sugar
El templo del dulce XXL

8. SUGAR SHOP
Si hay una tienda que atrae irremediablemente a los golosos de Brooklyn esa es Sugar Shop. Con un espíritu vintage y muy familiar, esta tiendecita de chuches del barrio de Cobble Hillenamora desde el primer momento (y no sólo por el estómago). Sus dos propietarias se autodefinen como Candy Lovers y eso se nota en cómo miman sus productos. Sus vitrinas ofrecen golosinas con sabores atrevidos -como caramelos de agua salada- junto a otros más tradicionales, de sabores de toda la vida. En total, encontramos más de 180 tipos de caramelos. Otra maravilla: sus tabletas de chocolate retro.
Sugar Shop

Los invitamos a que se sumen a nuestras redes sociales:

Facebook: Tu viaje soñado


Twitter: planeatuviaje 

Google Plus: +PlaneatuviajeTkArg